Denise Latarowski y su equipo: Uruguayos que emprenden en Uruguay

03/Dic/2013

Por Lic. Ruth Roizner Selanikio

Denise Latarowski y su equipo: Uruguayos que emprenden en Uruguay

Tiene 29 años. Es Licenciada en Diseño Industrial en Universidad ORT Uruguay. Actualmente cursa Máster en Administración de Empresas (Duke University, Carolina del Norte, EEUU)Interesada por la innovación en el sentido amplio de la palabra. Actualmente trabajan en el desarrollo de un emprendimiento innovador y uruguayo: proQpon, junto a un equipo de 5 profesionales uruguayos más. Le gusta viajar, la fotografía y estudiar idiomas.¿De dónde provienen tus abuelos? ¿Qué recuerdos tienes de ellos?Tuve la suerte de conocer a mis cuatro abuelos y disfrutarlos prácticamente toda mi vida.Mis abuelos paternos, llegaron a Uruguay luego de la Segunda Guerra Mundial. Ambos nacieron en Polonia, sobrevivieron al Holocausto y se casaron a las dos semanas de conocerse. Sin nada que perder, porque ya lo habían perdido todo, y con toda la voluntad de construir un futuro juntos, trabajaron día y noche no solamente desarrollando una fuente de ingresos, sino también creando una gran familia que hoy consiste en 3 hijos, 7 nietos y 3 bisnietos. Lamentablemente, en el último año se fueron los 2, pero dejaron un legado enorme tanto a nuestra familia como a todos aquellos que los conocieron. Son un símbolo de esfuerzo y tenacidad incansable y de extrema fidelidad y amor por la familia.A mis abuelos maternos los sigo disfrutando día a día. Siendo también ambos de ascendencia polaca, mi abuela nació en Uruguay y mi abuelo llegó al país con menos de un año. Mi abuelo, Contador Público de profesión, siempre se caracterizó por ser una persona muy justa y criteriosa que trabajaba para que a su familia nunca le faltara nada. Mi abuela, muy cariñosa y siempre pendiente de todos los detalles, se preocupaba de asegurarse que todos los suyos estén bien. Ellos están al tanto de todo lo que pasa en la familia, tanto con sus 2 hijas como con los 5 nietos y el nuevo integrante de la familia… el bisnieto.¿En dónde hiciste primaria y secundaria?Desde los 3 años de edad hasta que terminé el liceo fui al Instituto Ariel. De allí tengo los mejores recuerdos, no sólo por el nivel de la educación y por los valores que me inculcaron, sino porque fue ahí donde surgió mi grupo de amigas con quienes seguimos compartiendo todo, y nos acompañamos en cada momento, sin importar en qué parte del mundo nos encontremos.¿Concurriste a alguna tnuá (Movimiento Juvenil Judío) o te vinculaste con alguna organización judía?Concurrí a Israel Hatzeirá durante muchos años. La tnuá no solamente me dio un marco, sino que también fortaleció mi relación con mis amigas y me cambió la vida… ya que allí conocí a mi esposo. Luego de irme “de majón” (viaje a Israel por un año) a Israel por un año, volví a la tnuá como Rosh Hanagá (máxima autoridad de la institución). Viéndolo con perspectiva, sin dudas puedo afirmar que las experiencias que se viven en una tnuá, son extremadamente valiosas y te marcan para toda la vida.¿Cómo vives tu judaísmo?Me considero una persona tradicionalista. Me identifico mucho con los valores del judaísmo y quiero formar una familia judía, transmitiéndoles estos valores a mis hijos. Durante toda mi vida, estudié sobre el judaísmo en la escuela y en la tnuá pero también lo viví en mi casa, festejando todos los jaguim (festividades) en familia, momentos que siempre disfruté enormemente. Hoy en día, asumo como responsabilidad la continuidad de estas tradiciones en la familia que estoy formando.Esta identificación con los valores de la tradición judía, hizo que durante 4 años haya ejercido como morá (maestra) de ivrit (hebreo) tanto en el Instituto Ariel como en la Escuela Integral, disfrutando muchísimo de ver cómo mis alumnos de entre 6 y 8 años incorporaban nuestros valores y nuestras tradiciones.¿Dónde te encuentras ahora?En este momento me encuentro en la ciudad de Durham, en Carolina del Norte, Estados Unidos, cursando el segundo año del Máster en Administración de Empresas de Duke University.¿Por qué decidiste ir a estudiar a otro país?Luego de recibirme, trabajé en Arquetipo como responsable de diseño y producción, lo cual fue una experiencia sumamente enriquecedora. Allí no sólo aprendíacerca de mi profesión, sino también desarrollé mis habilidades de liderazgo, ejecución y coordinación. Luego de 3 años y medio, decidí volver a estudiar para expandir mis conocimientos en negocios y poder desarrollar mi propio emprendimiento.Siempre me gustó innovar, buscando cómo se puede mejorar lo que ya existe y generando nuevas soluciones. Esto me llevó, en un principio, al elegir la carrera que decidí cursar como primer título y luego a buscar las herramientas en un segundo título para ser yo misma un motor de cambio con mi propio emprendimiento.Actualmente están desarrollando un proyecto junto a un equipo profesional, ¿de qué se trata?Nuestro emprendimiento se llama proQpon y consiste en una plataforma web (www.proqpon.com) y aplicación móvil que permite a los usuarios acceder a cupones de descuento en sus comercios preferidos. Antes de entrar al local, el usuario simplemente busca el cupón en su smartphone,  y luego lo muestra en la caja para obtener su descuento. También se puede acceder a todos los descuentos desde la página web de proQpon. Solamente hay que imprimir el cupón seleccionado y presentarlo en el comercio. En ambos casos, no hay necesidad de realizar ningún pago con anticipación para obtener el descuento.¿Por quiénes está integrado el equipo? ¿Cómo se conocieron entre ustedes?Nuestro equipo está integrado por Yonathan Lapchik, Sergio Wolman, Maia Hojman, Daniel Ehrlich y Tamara Wysokikamien, además de quien escribe, Denise Latarowski. Nos conocemos todos desde hace años. Algunos nos conocimos en la escuela, otros en la tnuá (Movimiento Juvenil Judío) y otros por tener amigos en común.Cinco integrantes del equipo decidimos emprender un mismo camino: estudiar en destacadas  escuelas de negocios de EEUU para luego crear nuestro propio emprendimiento. La hoja de ruta marcaba exámenes, aplicaciones y jugarse al todo por el todo. El camino no fue fácil y, por las vueltas de la vida, no lo recorrimos juntos o, por lo menos, no al mismo tiempo. Primero fue Daniel, quien viajó a para estudiar en la Universidad de Nueva York (NYU). Después partió Maia hacia Durham, donde se encuentra Duke University. Al año le seguimos Yonathan, Sergio y yo.Los cinco arriesgamos todo en busca de un objetivo. Dejamos nuestros trabajos y nos alejamos de nuestras familias y amigos a cambio de desafíos, incertidumbres y grandes deudas. Pero todos teníamos claro que el objetivo lo valía. El 2012, nos encontró a los cinco en un país ajeno, pero siempre mirando hacia el sur. La idea estaba en la cabeza de todos: “Tenemos que emprender en nuestro país”. El proyecto fue tomando forma y se sumó Tamara, otra integrante del grupo que dejó la seguridad de las “ocho horas” por subirse a este “barco” como líder del proyecto en Uruguay.¿Qué los motivó a emprender en Uruguay?Desde un principio sabíamos que queríamos emprender en nuestro país. Allí nacimos, crecimos y nos formamos, y desde que nos juntamos como equipo emprendedor, teníamos claro que queríamos devolverle a Uruguay, un poco de todo lo que nos dio. Fue así que pensamos en llevar a nuestro país algo que para nosotros haya significado un cambio en la vida cotidiana, desde que llegamos a Estados Unidos.Algo que nos llamaba la atención era la facilidad con la que accedíamos a descuentos y promociones en nuestras tiendas preferidas y contrastamos esta situación con nuestra experiencia de compra previa. Fue así que identificamos el problema que tienen las empresas en Uruguay para estar en contacto permanente con sus clientes y la dificultad de los consumidores de encontrar las promociones que más les sirvan en el momento que las necesitan. A partir de esta situación, desarrollamos una solución que se alinea con las tendencias de tecnología que se están dando a nivel internacional y que ya están impactando América Latina cada día más.